El tiempo vuela, entre viaje y viaje, concierto y concierto, fiesta y fiesta, gentes. Todo nuevo. Y el tiempo es tan presente que es tan fugaz… Porque el presente dura tan poco, y cada ahora es nuevo, cada momento pasa y deja sitio a otro que llega renovado y que envejece tan rápido… Viviendo el presente se olvida el paso del tiempo, y dos días parecen dos horas, y es vida pura, y no hay tiempo para digerirla, cuesta encontrar un momento para parar, recopilar, y tomar conciencia de los presentes pasados, de los momentos vividos sin saberlo, y es entonces cuando te das cuenta de que el tiempo vuela, y pasa, y no avisa.
Y la gente, las personas, cada una de ellas, no la gente, cada par de ojos que hablan, cada boca que sonríe, cada cuerpo que se expresa con mímica para hacerte entender un idioma desconocido, es tan mágico, transmite tanta vida, que, en realidad, qué importa el tiempo cuando hay sonrisas? Quizá por eso aquí el tiempo importa bastante menos que allí. Quizá todo es , sólo, cuestión de sonrisas, y el secreto de la felicidad, tantas veces buscado en sitios rarísimos reside, sólo, en la propia felicidad.
(Cuando el corazón late más rápido de lo que la cabeza piensa, la vida desborda la capacidad de asumirla. Las sonrisas superan la razón y brotan sin esperar a los motivos. El único peligro reside en despertar, ralentizar corazón y sonrisas y, razonablemente, intentar entender lo que ha sucedido.)
Antes de ayer fue uno de los mejores días del mundo. Y sin salir de esta calle. Churrascada de barrio, baile, samba, rock, capoeira, conversaciones interesantes y conversaciones banales, emociones con lágrimas y con sonrisas, muchas sonrisas, mucha gente acogedora, ganas de quedarme un poco más. Pero ya me voy. No sé si hoy o mañana salgo hacia Itaparica, a ver a André, y después iré a la Chapada, de la que todo el mundo habla muy bien.
Varias cosillas (y cosquillas)
1.- FELICIDADES a Pili, me alegro de no estar por Madrid, en Salvador hay un atropello cada 4 horas, pero creo que estoy más segura por aquí!
2.- Necesito ayuda filológica con un tema que me come la cabeza: estoy leyendo a Pessoa, y hay una frase “el calor, como una ropa invisible, dan ganas de quitárselo”. Qué pasa con “dan ganas”? yo veo tematizado el calor (CD de “quitar”) y veo que “ganas” es el sujeto. Es, entonces, “dar” intransitivo? O tratamos “dar ganas de” como “apetecer” y nos quedamos tan anchos? A ver si alguien me ayuda.
3.- Gitanes, l’altre dia vaig tenir un somni flipant que tinc escrit (4 pàgs. de la meva llibreta, que val a dir que no és gaire gran, ja us l’explicaré).
Noviembre 3rd, 2008 at 8:50 am
Amorsoteeee!!
Sorry x haver stat desapareguda últimament. Quins collons que siguis tu, des de l’altra punta, la que et comuniquis més amb nosaltres.
Ara estic d’examens parcials (i me’ls estic currant, així que pots estar contenta).
Aquest finde he fet semiretrovament erasmus, versió catalanomurciana.
Un dia d’aquests, amb temps, t’escric um mail explicant-te notícies, novetats, cotilleos, i més! Et sembla bé, neni?
Avui farem una birreta a la teva salut al 4vientos, que ja se’t troba moooolt a faltar.
Però tu segueix disfrutant!
Un petonet enorme, i recorda que t’estimo un munt neni!
PD: Per quan tornis ens has de fer un curs: “Nuevas formas de bailar, a base de ritmos brasileños”, a veure si ens va bé!